Click here for free access to our latest coronavirus/COVID-19 research, commentary, and news.

Support nonprofit science journalism

Science’s extensive COVID-19 coverage is free to all readers. To support our nonprofit science journalism, please make a tax-deductible gift today.

Solo quiero hacer una diferencia para la ciudad en donde vivo», afirma la candidata a la alcaldía Claudia Sheinbaum Pardo.

HAZEL CÁRDENAS

¿Podrá esta ingeniera ambiental, quien es posiblemente la próxima alcaldesa, reparar Ciudad de México?

This article is available in English.

CIUDAD DE MEXICO—“¡Clau-dia! ¡Clau-dia! ¡Clau-dia!” La multitud, coreando su nombre mientras ella se abre paso desde su automóvil hasta el escenario, se arremolina alrededor de la mujer, quien sonríe. Esto ocurre durante un acto de campaña, en un deteriorado vecindario de edificios de bloques de cemento. Los votantes se empujan para estrecharle la mano, mirarla a los ojos y contarle sus problemas.

Tanto entusiasmo aún asombra a Claudia Sheinbaum Pardo: ¡Es como si fuera una actriz o alguien realmente famoso!” exclama. Hasta hace 3 años, trabajaba discretamente en la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) como ingeniera ambiental. Ahora, encabezando las encuestas con una ventaja de 20 puntos de cara a las elecciones del 1 de julio, parece decidida a convertirse en la alcaldesa de esta ciudad de casi 9 millones de habitantes.

Sheinbaum Pardo se considera investigadora antes que cualquier otra cosa. Su labor en ciencia e ingeniería energética —centrada en la mitigación de las emisiones procedentes de los vehículos y la reducción del cambio climático— goza de admiración tanto en México como en el exterior. Además, es miembro de la Academia Mexicana de las Ciencias y exmiembro del Grupo Intergubernamental de Expertos sobre el Cambio Climático de las Naciones Unidas (IPCC). Muchos dicen que se encuentra en una posición única para entender y enfrentarse a la infinidad de problemas que afligen a esta megaciudad, especialmente los relativos a su abarrotado sistema de transporte público, los terribles embotellamientos y la crisis del agua, que es cada vez peor. Creo que ella es una de las pocas personas que son conscientes de los grandes desafíos que plantea la ciudad,” sostiene David Bonilla, un economista que estudia transporte en la UNAM y en la Universidad de Oxford, en el Reino Unido, y que nunca ha colaborado con Sheinbaum Pardo. No se me ocurre nadie más informado que ella sobre asuntos de políticas públicas [en México].”

A los críticos les preocupa el cercano vínculo de Sheinbaum Pardo con Andrés Manuel López Obrador, populista de izquierda y principal candidato para las elecciones presidenciales de México, que también tendrán lugar el 1 de julio. Sheinbaum Pardo llegó al gobierno por primera vez en el año 2000, cuando López Obrador era alcalde de la Ciudad de México y la designó secretaria de medioambiente. Se habían conocido a través de un amigo de la familia y ella compartía sus políticas progresistas. Cuando él fundó el Movimiento Regeneración Nacional en 2014, ella lo siguió y se incorporó a su nuevo partido.

Los críticos comparan a López Obrador con el fallecido presidente venezolano Hugo Chávez y advierten de que debilitará la economía de México, alejando a los inversores. Pese a ello, sigue siendo muy popular en Ciudad de México. Por su parte, Sheinbaum Pardo habla maravillas sobre su experiencia en la administración y sus políticas progresistas. Reconoce que en esto los votantes la ven como un reflejo de él,” lo cual en parte explica su propia popularidad.

No obstante, el vínculo de Sheinbaum Pardo con la ciencia es aún más fuerte. Su madre es química, ahora emérita de la UNAM; su hermano, físico, ayudó a convencerla de que estudiara física como carrera de grado en la UNAM en la década de los 80. Posteriormente completaría un máster y un doctorado en ingeniería energética, también en la UNAM. Esta combinación la preparó bien para la elaboración de políticas, asegura. Estudiar física hace que siempre busques la causa de fondo. ¿Por qué sucede algo? Eso es fundamental para la política,” explica. Por otro lado, la ingeniería está mucho más enfocada en el 'cómo.' ¿Cómo puedo solucionarlo?”

Sheinbaum Pardo pasó 4 años como alumna de doctorado en el Laboratorio Nacional Lawrence Berkeley, en Berkeley, California, comparando el consumo de energía de México con el de otros países industrializados. Ella siempre ha abordado su trabajo de investigación académica con profunda curiosidad, gran motivación … y compromiso por usar la información y los análisis para diseñar políticas públicas basadas en la evidencia”, cuenta Lynn Price, científico especialista en energía del Laboratorio Berkeley, con quien ella ha colaborado. En 1995, Sheinbaum Pardo se unió al cuerpo docente del Instituto de Ingeniería de la UNAM.

Tras convertirse en secretaria de medio ambiente de Ciudad de México 5 años más tarde, supervisó dos importantes proyectos en materia de transporte: la introducción del Metrobús, un sistema de transporte rápido en autobús con carriles exclusivos, y la construcción de la segunda planta del Periférico, la carretera de circunvalación de Ciudad de México. Cuando López Obrador perdió las elecciones presidenciales de 2006 por un escaso margen, Sheinbaum Pardo regresó a la UNAM. En este período, publicó en importantes revistas científicas, colaboró en la elaboración de secciones del Cuarto y Quinto Informe de Evaluación del IPCC y se centró en la investigación de lo que Adalberto Noyola Robles, un ingeniero ambiental colega de la UNAM, llama la realmente inimaginable” cantidad de problemas de Ciudad de México, que tiene una población metropolitana de más de 20 millones de personas. Ella pudo ver de cerca la crisis del agua que sufre la ciudad cuando volvió al gobierno en 2015 como jefa delegacional en Tlalpan, un distrito del sur en el que es habitual que no salga agua de los grifos.

Ahora, Sheinbaum Pardo planea hacer del agua y la movilidad las piezas centrales de su campaña. La Ciudad de México se encuentra emplazada sobre un antiguo lago, drenado por los españoles durante la época colonial. Hoy, el crecimiento urbano desmedido ha cubierto casi todo el lecho del lago y la mayor parte del agua de la ciudad se extrae de su subsuelo. Hemos sobreexplotado el acuífero y, como resultado, la ciudad se está hundiendo,” explica Sheinbaum Pardo.

La inestabilidad del suelo hace que los terremotos sean más peligrosos: durante el destructivo temblor del 19 de septiembre de 2017, una escuela primaria se derrumbó en Tlalpan. Los gobernantes anteriores pospusieron el problema, según afirma Noyola Robles, experto en agua. Claudia entiende del tema. Creo que sus propuestas serán sólidas y factibles”. Sheinbaum Pardo ha propuesto la revisión de la red de distribución para reparar las numerosas filtraciones que presenta, la construcción de plantas de tratamiento para reciclar el agua, la búsqueda de fuentes de agua fuera de la ciudad y la subvención a sistemas de captación del agua de lluvia.

Ciudad de México también se ha quedado atrás en materia de transporte público. Los que pueden pagarlo, compran un automóvil: el 70% de las emisiones de gases de efecto invernadero proviene de los vehículos, afirma Sheinbaum Pardo. Por esta razón propone que se invierta en líneas de autobús, trenes ligeros e incluso tranvías y, a la vez, que se reduzca el uso de sistemas informales de los que la ciudad está abarrotada, como las furgonetas colectivas; además, quiere establecer estándares más estrictos para las emisiones producidas por los automóviles. Sus planes en materia tanto de transporte como de agua, asegura, apuntan a reducir la desigualdad de acceso y de servicios.

Los antecedentes académicos de Sheinbaum Pardo se dejan ver en sus detalladas presentaciones y discursos de campaña. Por su parte, los otros candidatos la han tildado de «arrogante».

Además de atacar su cercano vínculo con López Obrador, sus rivales apuntan al derrumbe de la escuela y a la tasa cada vez más obvia de delitos relacionados con la droga en el sur de la Ciudad de México como fracasos de su gobierno en Tlalpan. Aun así, una encuesta reciente indicaba que el 40% de los encuestados tenían intención de votarla: los candidatos que se situaban en el segundo y tercer puesto no lograban siquiera el 20%.

¿Aprovechará Sheinbaum Pardo su probable período como alcaldesa para convertirlo en una carrera política a nivel nacional? No dice nada al respecto, pero insiste en que se sentiría feliz de regresar a su investigación en la UNAM. Luego, da consejos a un grupo de estudiantes de posgrado, que hacen un hueco en el trabajo las tardes de domingo. No me siento particularmente atraída hacia la carrera política», afirma. «Solo quiero hacer una diferencia para la ciudad en donde vivo.”